El estado de ánimo de Occidente versus el de China

El estado de salud de las principales economías, así como el pulso del comercio mundial, son temas fundamentales para la minería. Es en estas fechas que se dan dos grandes encuentros en la industria, que dan pie a una reflexión en torno al escenario en el que se desenvuelve. La primera, la Semana de la Bolsa de Metales de Londres (LME Week por sus siglas en inglés, y que se realizó entre el 27 de octubre y el 1 de noviembre), con una mirada más occidental de la problemática que rodea a la minería, y la segunda, Asia Copper Week en Shanghai, China (que se realizará del 19 al 22 de noviembre), donde podremos conocer en profundidad la visión de este lado del mundo y principal mercado para los commodities.

En el caso de la LME Week, la conversación giró en torno a los desafíos y oportunidades en un contexto de incertidumbre geopolítica, las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos, el abastecimiento responsable de minerales, el boom de la electro movilidad, el medio ambiente y las presiones regulatorias, y el consiguiente impacto de estos temas en los mercados. 

Resultó interesante el resultado de la encuesta aplicada durante el LME Metals Seminar 2019, en torno a los desafíos estratégicos que los inversionistas estarían ignorando: la capacidad de generar ingresos para los Millenials y la Generación Z, el estancamiento de la globalización y pérdidas de los mercados globales, los desafíos en torno al clima y las presiones fiscales implícitas (fondos de pensiones, cuidado de la salud) debido al incremento de la población.

Como contraste a la LME Week, Asia Copper Week se realizará en el país que es el principal comprador de cobre en el mundo, que adquiere cerca del 50% de las exportaciones del metal rojo de nuestro país, y es el tradicional impulsor de su precio. Resulta interesante preguntarse si las preocupaciones serán las mismas allí. 

Pienso que no. 

En el ámbito de las múltiples y constantemente cambiantes variables que afectan el complejo presente, cada vez aparecen más y nuevos voceros en torno a la predominancia de Asia como región hegemónica. Y ello no sólo por el tamaño de su población, en constante expansión, sino que porque un 35% de la economía global se centra allí. Asimismo, sus principales economías, mercados a los que occidente quiere ingresar, están actualmente teniendo mayor intercambio e integración comercial entre ellos que con el resto del mundo. La iniciativa de China, “Una franja, una ruta” es un ejemplo sin precedentes en torno a desarrollo de infraestructura y conectividad y, por ende, crecimiento para la zona. Este es un principio que marca el desarrollo económico del país, legitimando el resurgimiento de China como potencia mundial. 

Los asiáticos miran con optimismo su futuro luego de décadas de ausencia de conflictos civiles, crecimiento económico y prosperidad. Su estado de ánimo es muy favorable para nuestro país, que debe aprovechar todas las instancias posibles para incrementar el intercambio y cercanía con las economías del otro lado del Pacífico.

 

Por Alejandra Wood, Directora Ejecutiva Cesco