Diego Hernández y proyecciones de la industria minera: “En un mundo globalizado como el actual ya no interesan solo los productos sino la forma como han sido elaborados”

El presidente de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), nos entrega su balance de la industria de 2019, y las proyecciones a corto y mediano plazo para el sector.

2019 se caracterizó por ser un año inquieto, marcado por el estallido social de mediados de octubre. El impacto en la economía local de este hecho todavía repercute, y se espera que continúe así por los próximos meses.

Sin embargo, la minería cierra un año de forma positiva. Así lo destaca el presidente de la Sociedad Nacional de Minería, Diego Hernández, quien analiza el crecimiento del sector en este escenario para el Centro de Estudios del Cobre y la Minería.

¿Cómo evalúa usted el desempeño de la minería en nuestro país durante este año?

La minería durante el presente año tuvo un comportamiento levemente inferior respecto del año anterior. Del punto de vista de la producción cerramos el año con un nivel cercano a 5.750.000 toneladas, cifra que se compara con 5.830.000 toneladas del año anterior. Por su parte, las exportaciones mineras registrarán un monto de US$ 38.500 millones, esto es US$ 4.500 millones menos que el año 2018, mientras que el precio promedio del cobre cerrará en torno a US$2,72 por libra, es decir, un 8% inferior al año pasado cuando registro un valor promedio de  US$2,96 por libra.

¿Qué hitos o temáticas considera usted que marcaron a la industria minera nacional durante 2019?

Un aspecto relevante ha sido la llamada guerra comercial entre Estados Unidos y China, pues ello ha impactado el crecimiento económico mundial y el precio del cobre. En efecto, en el último año el FMI ha disminuido el crecimiento económico desde 3,7%, en su informe sobre perspectivas de la economía mundial de octubre de 2018,  a 3%  en similar documento de octubre del presente año. Respecto del precio del cobre, creo oportuno señalar que a pesar del déficit proyectado para el presente año, ello no se ha reflejado en su cotización, precisamente debido a la incertidumbre generada sobre el comportamiento de la economía mundial.

Como aspecto positivo, podemos destacar el aumento del empleo en la minería y junto con ello la disminución del desempleo en las regiones mineras, esto debido al inicio de la ejecución de proyectos grandes (Spence, Quebrada Blanca, Pelambres). En el último trimestre, de acuerdo a cifras del INE, la ocupación en este sector productivo ha aumentado en forma importante respecto de lo que ocurría en igual fecha hace un año atrás. Del mismo modo, la desocupación en las regiones mineras ha registrado caídas y es así como las mediciones de los últimos meses muestra tasas de desempleo inferiores al promedio nacional, en circunstancias que en periodos similares del año pasado marcaban los más altos índices de desocupación entre todas las regiones del país.

Sin duda, algo que nos ha sorprendido y afectado a todos ha sido el estallido social que se ha producido a partir del 18 de octubre pasado, el cual se ha caracterizado por masivas manifestaciones, pero también por una ola de violencia nunca antes vista. Ante este preocupante escenario, SONAMI,  junto a otros sectores de la sociedad, ha adherido al Acuerdo por la Paz, la Democracia y Contra la Violencia.

¿Cuáles serán los principales desafíos que deberá enfrentar la industria en el corto y mediano plazo?

Estos dicen relación con asegurar el suministro de dos insumos estratégicos como son la energía y el agua; seguir trabajando con mayor fuerza por una minería sustentable, lo que abarca los ámbitos económicos, ambientales y sociales. En este sentido, en un mundo globalizado como el actual ya no interesan solo los productos sino la forma como han sido elaborados, por ello, son trascendentes los procedimientos utilizados desde un punto de vista ambiental, el trato a las personas y el vínculo con las comunidades que rodean las faenas mineras, incluyendo la relación de las empresas mineras con las empresas de servicio. Ahora, con mayor fuerza, es necesario re-encantar a los inversionistas, por lo tanto debemos impulsar cambios en nuestra legislación que otorguen mayores grados de certeza jurídica y agilizar el otorgamiento de permisos de modo tal de alcanzar una más expedita tramitación de proyectos. Finalmente, en materia de control de costos, debemos tener presente que el control de costos y la optimización de los procesos productivos y de gestión es hoy una labor permanente y prioritaria en las empresas mineras.

Un punto relevante será el debate constitucional que se iniciará a partir del plebiscito que debería llevarse a cabo en abril próximo y todo el proceso constituyente que sigue. No cabe duda que ello generará incertidumbre y pondrá una dosis de cautela en los inversionistas, hasta que no se despeje esta importante materia, que guiara el accionar de la minería chilena en el futuro.