Oportunidades post pandemia

Los resultados del Imacec del mes de abril muestran que la minería ha resistido el chaparrón hasta aquí, en medio del desplome sin precedentes de nuestra economía. El Imacec minero disminuyó solo un 0,1 % mientras que el no minero lo hizo en un 15,5%.

“La minería no le falla a Chile” es una frase que han acuñado personeros del sector para ilustrar que esta actividad no se ha detenido y ha enfrentado con un éxito relativo la presente emergencia. Y la minería tampoco le fallará al país cuándo éste tenga que enfrentar la recuperación de nuestra economía y crecimiento para contrarrestar la compleja crisis social que, por diversos motivos, arrastramos desde el año pasado.

No obstante, miramos con preocupación el hecho de que, más allá de los efectos de la actual pandemia en el sector, venimos observando desde antes de ésta, ciertos signos preocupantes que dan cuenta de una pérdida de dinamismo de nuestra principal actividad económica. Nadie cuestiona el rol de la minería como el principal vehículo de crecimiento y progreso para nuestro país. Esta industria fue clave para sacar a Chile de la pobreza y reducirla a menos de un 10%. Existen múltiples diagnósticos que dan cuenta de ello: Minería, Plataforma de Futuro para Chile; Productividad, el desafío de la minería nacional; Roadmap de la Minería Chilena 2015-2030, y ahora el Roadmap 2.0 de la Corporación Alta Ley. Estos documentos que reúnen la visión transversal del sector, también han encendido las luces en torno a los desafíos para la minería y propuesto las estrategias para sortearlos.

No está garantizado que Chile pueda avanzar hacia ser un país que, apoyado en su minería, construya una base productiva sostenible y sustentable. No sólo se trata de seguir aumentando la producción, sino que también de mejorar su productividad, sus capacidades tecnológicas y de tracción de innovación para que efectivamente se creen puentes entre la minería y otros sectores de nuestra economía y sociedad.

En el reciente estudio publicado por Cesco, “Hacia una minería 4.0: Recomendaciones para impulsar una industria nacional inteligente”, y que presentamos en esta edición de nuestro Newsletter, se analizan las barreras que enfrentamos para allanar el camino descrito, y no nos cansaremos de insistir en que este es un camino de cooperación y colaboración público privada que debe liderar el Estado.

Todo apunta a que se intensificará el uso de minerales esenciales para un futuro sustentable, como el cobre y el litio y Chile tiene grandes oportunidades en este ámbito: Minería verde, metalurgia solar, economía circular, combustibles renovables como el hidrógeno, energías renovables de uso industrial, entre otros, son puertas que dependen que el país, y la cooperación entre los actores del sector, sean capaces de aprovechar. Hoy más que nunca, cuando los resultados de la ortodoxia del laissez faire y del inmovilismo en materia de desarrollo industrial, han revelado su debilidad frente a la pandemia. Es necesario dar un golpe de timón, ya que estamos en un punto de inflexión que nos da una nueva y tal vez última oportunidad de recuperar el tiempo perdido.