Osvaldo Urzúa, director de Cesco, se presenta en seminario de IGF

Con el fin de profundizar y proyectar el proceso de adopción de nuevas tecnologías en la minería en el contexto del Covid-19, fue que el Intergovernmental Forum on Mining, Minerals, Metals and Sustainable Development (IGF) organizó un seminario para discutir sobre esta temática.

En la instancia participó Osvaldo Urzúa, director de Cesco; Wessel Badenhorst, socio en Hogan Lovels; Froydis Cameron-Johansson, Group Head, International and Governmental Relations de Anglo American.

“No estamos hablando de cambios simples, relacionados a la adopción de una nueva tecnología por aquí o por allá”, explicó Osvaldo Urzúa, director de Cesco, durante su intervención. “Estos son cambios que están transformando toda la economía, están transformando cómo se organiza la producción y probablemente cómo se organizan las sociedades. Es una transformación socio-tecnológica y probablemente socio-política, y no hay vuelta atrás a la era anterior al Covid-19”.

Durante el encuentro, Urzúa presentó parte de los avances de un estudio que está desarrollando Cesco sobre la incorporación de tecnologías en la minería del cobre en la región Andina, y la identificación de las políticas y acciones colaborativas que se requieren para lograr que la adopción sea exitosa, lo que incluye cómo el Covid-19 está influenciando el proceso.

“En este análisis, es importante ampliar el alcance de las tecnologías que están impulsando el cambio, que es mucho más que robótica, digitalización y automatización”, explicó el director de Cesco. “En particular, las tecnologías enfocadas en reducir la huella de carbono y los impactos ambientales, pueden abrir oportunidades que no son obvias cuando el alcance del análisis se limita solo a las tecnologías tradicionales relacionadas con la Revolución Industrial 4.0”.

A esto, Urzúa agregó que “el análisis también debe considerar cómo estas tecnologías, incluido el efecto del Covid-19, afectarían a las diferentes categorías de comunidades. Es decir, conocer cuál sería el impacto en las comunidades local-locales, en las ciudades ubicadas en la región minera y en las áreas metropolitanas”.

“La crisis aceleró una transformación que ya estaba ocurriendo”, explicó Urzúa. “En particular, la era de la supremacía de los accionistas está terminando y está surgiendo la era del compromiso colectivo basado en un propósito. Esto requiere un nuevo modelo de negocio”.