Las reflexiones que dejó la última versión de la Virtual CEO Summit

El encuentro, que tradicionalmente se realiza en el contexto de Asia Copper Week durante noviembre en la ciudad de Shanghái, se desarrolló por segundo año consecutivo de manera virtual. La instancia reúne a los principales ejecutivos de la industria minera del cobre con sus pares fundidores chinos, y contó con la participación de los destacados académicos Jeffrey Sachs (USA) y Jou Miaojie (China), quienes analizaron el contexto geopolítico en el que se está desarrollando la economía. Aquí compartimos sus visiones.

La última COP26 que se desarrolló en Glasgow a inicios del mes de noviembre, fue una instancia marcada por los compromisos de distintos países por alcanzar la carbono neutralidad en las próximas décadas.

Esta declaración, a la que suscribieron países como Chile, fue parte de los ejes centrales de la conversación sostenida por más de 70 altos ejecutivos del sector minero y sus pares fundidores de China, durante la última versión de la Virtual CEO Summit, encuentro que se desarrolla en el contexto de Asia Copper Week en Shanghái, pero que debido a la situación sanitaria mundial, se realizó de forma online.

Este año, el encuentro contó con la participación del académico y director del Centro de Desarrollo Sustentable de la Universidad de Columbia, Jeffrey Sachs, y del académico de la Universidad de Pekín, Ju Miaojie.

Las claves de la descarbonización

“Casi todos los países se comprometieron de alguna forma a ser carbono neutrales. Chile para 2050, China para 2060, y quizás el más rezagado fue India, proyectándolo para 2070”, señaló durante su intervención el académico Jeffrey Sachs. “Pero permítanme hacer una predicción clara: China va a lograr hacer esto. Estoy convencido, incluso, de que lo hará antes de 2050. La razón de ello es que China es el campeón mundial de la transformación a gran escala”.

El académico explicó que China lidera el desarrollo de tecnologías clave para lograr economías más verdes, como las asociadas a la energía fotovoltaica y turbinas eólicas, a la transmisión de energía a larga distancia, cadenas de suministro de baterías eléctricas, la producción de vehículos eléctricos, y la conectividad 5G. “Creo que, tal vez, no sea tan simple tomar una economía de la escala de China, que quizás sea un 80% dependiente del carbón en el sector energético, y poder decir claramente que para 2050 se descarbonizará. Pero lo logrará, porque creo que la destreza tecnológica de China es tan grande y la efectividad de la transformación a gran escala es muy alta, especialmente frente a la necesidad de descarbonización para mediados de siglo”, señaló Sachs.

Para el economista, el sector empresarial en general está por delante de los distintos gobiernos en la materia, dado que el sector privado sabe que tiene que cambiar y está reflexionando en torno a cuál es el cambio tecnológico que necesita, en el contexto de que el sector privado trabaja a una escala a largo plazo, mientras que los gobiernos tienden a trabajar más a corto plazo.

Asimismo, Sachs señaló que la descarbonización parte por la red eléctrica. En ese sentido, destacó el rol que jugará el hidrógeno como combustible para las grandes industrias, incluyendo a la industria minera del cobre, a lo que se suma la transformación de sectores como la infraestructura y el transporte.

El académico destacó que China ha enfatizado la necesidad de lograr una interconexión energética entre países, lo que podría también realizarse en América del Sur, dado el potencial que tiene en materia de energías renovables. “Sabemos que debido a la intermitencia, una red más grande significa más resiliencia, más confiabilidad y menos costos de almacenamiento”.

Por otro lado, Sachs señaló que la producción de cobre y el procesamiento de minerales en general, deben pasar a tecnologías carbono neutrales, dado el alto volumen de energía necesario para los procesos, y donde Chile corre con ventaja gracias al desierto de Atacama. “Esto significa que Chile puede ser la columna vertebral de una enorme cantidad de energía fotovoltaica y también del sector del hidrógeno”.

Asimismo para el académico, las relaciones entre Estados Unidos y China serán clave para alcanzar exitosamente las metas de descarbonización. La cooperación entre ambas potencias, de acuerdo a Sachs, serían la única forma en que se puedan resolver problemáticas como el calentamiento global, por lo que el acercamiento logrado entre el Secretario John Kerry y el enviado del gobierno de China, Xie Zhenhua durante la COP26, y donde se alcanzó un acuerdo de cooperación entre ambos países, son señales que permiten tener esperanzas.

A esto se suma la reunión que sostuvieron el presidente Xi y el presidente Biden a mediados de noviembre. “Esto lo considero crucial, no solo porque sé que este tema en específico del cambio climático es tan importante como lo es, sino que también por lo que implica para el mundo en general. La cooperación entre China y Estados Unidos marcará una gran diferencia para lograr todo lo que esperamos lograr”, aseguró Sachs.

Las expectativas en torno a China

La tasa de crecimiento del PIB de China, durante los primeros tres trimestres del año, ha alcanzado el 9,8%, y la tasa de crecimiento de todo el año será de alrededor del ocho por ciento, según las estadísticas y el pronóstico del FMI. Para el académico de la Universidad de Pekín, Jou Miaojie, la combinación de las cifras de 2020 y 2021, muestra un promedio de crecimiento alto, lo que permite decir que China lidera la economía mundial.

Jou Miaojie explicó a los asistentes que los principios que deberían acompañar el crecimiento de China para los próximos años apuntan a la necesidad de establecer una economía abierta, verde y transparente, con bajas emisiones de carbono, de cara al futuro. “China ha estado haciendo esfuerzos continuamente para reducir sus emisiones de carbono y reducir el consumo de energía”, aseguró el académico.

“En 2020 el parlamento de China también asumió compromisos sólidos, en los que proyectó que para el 2050 se alcanzará la carbono neutralidad, y alcanzar el peak de carbono en 2030. Creemos que para el objetivo en el año 2030, necesitamos reducir un 65% el consumo de energía en comparación con 2005. El consumo de energía y las emisiones de CO2 per cápita deben reducirse en un 13,5% y 18% respectivamente. Como podemos ver, nos enfrentamos a una situación muy difícil, tomando en consideración que las estadísticas señalan que los combustibles fósiles representan el 45% de los combustibles usados en el país, y estamos tratando de reducirlo”.

Sumado a esto, el país apunta a promover el desarrollo de la infraestructura local, al igual que a abrirse económicamente al mundo, a través de distintas alianzas comerciales, especialmente con América del Norte, Europa y el círculo comercial de Asia. Para el académico, la característica central de la globalización sigue siendo la misma. Las principales áreas económicas regionales como NAFTA, EFTA, AFTA no pueden separarse entre sí, y estas tres partes deben fortalecer su cooperación entre sí.

En relación al desarrollo económico, Jou Miaojie señaló que “en primer lugar, pensamos que deberíamos diversificar nuestro destino de exportación con el desarrollo de la economía mundial. En este momento, el mercado de América del Norte está relativamente maduro. Sin embargo, todavía tenemos muchas incertidumbres dentro del mercado norteamericano. También creemos que las empresas chinas deberían diversificarse en términos de inversión internacional”.

“Segundo, necesitamos expandir nuestras importaciones del mundo exterior. Necesitamos importar consumibles de alta calidad”, continuó el académico de la Universidad de Pekín. “En tercer lugar, en términos de comercio internacional de China, permítanme decir que tenemos que potenciar la industria de servicios en China, que en comparación con Estados Unidos, es de una escala relativamente menor, especialmente en educación, salud y transporte”.

Para finalizar, el académico señaló la importancia de las relaciones de China con el Occidente. “Esto ayudará a hacer crecer nuestra economía con un enfoque saludable. Solo espero que China y Estados Unidos puedan trabajar juntos, para lograr impulsar la economía global”.