Tracking the Trends: La evolución de las tendencias que han marcado a la industria minera en los últimos 14 años

La consultora Deloitte participará en el próximo Foro de Exploraciones Mineras que desarrolla el Centro de Estudios del Cobre y la Minería durante la Semana Cesco. Conversamos con el Global Mining & Metals Leader de Deloitte, Andrew Swart, para analizar las principales tendencias que han perfilado el desarrollo de la minería a nivel mundial, y cómo éstas se proyectan a futuro.

La industria minera hoy enfrenta importantes desafíos. Nuevas exigencias sociales y de mercado por cumplir con criterios ESG, además de los esfuerzos del sector por lograr una incorporación tecnológica exitosa en el core del negocio que no sólo permita mejorar su desempeño productivo, sino que también cumplir con los estándares que la sociedad está imponiendo para un exitoso desarrollo económico local, están perfilando el camino de la industria minera al siglo XXI.

En este contexto, conversamos con el Global Mining & Metals Leader de la consultora Deloitte, Andrew Swart, quien participará en el Foro de Exploraciones Mineras este 28 de marzo durante Cesco Week 2022 en el Hotel Intercontinental.

-Esta es la 14° versión del documento Tracking the Trends, documento que publica todos los años Deloitte.  ¿Cómo han cambiado las tendencias que registra la consultora sobre el sector minero?

Es interesante dar un paso atrás en las tendencias del sector y ver qué ha cambiado. Es importante tener en cuenta que nunca tenemos una situación en la que las tendencias en un año en particular cambien completamente. Más bien, lo que se ve es que algunas tendencias cambian respecto a ciertos aspectos donde se ven aumentos o disminuciones, según el estado de la industria.

A modo de ejemplo, el tema de la sostenibilidad ha sido un elemento fijo en nuestra publicación durante mucho tiempo. Pero en los primeros años, todo se trataba de cómo las empresas debían generar una licencia social para operar y cómo debían administrar su relación de manera efectiva con los stakeholders. En este último tiempo, el énfasis cambió a lo que llamamos «valor más allá del cumplimiento», el que refleja las mayores expectativas de las comunidades y los stakeholders. En los últimos 2 o 3 años, el énfasis se ha desplazado a los criterios ESG, los que obviamente abarcan mucho más que solo la sostenibilidad del sector.

Otro tema que ha cambiado a lo largo de los años  ha sido lo digital y la innovación. Hace aproximadamente 6 años comenzamos a hablar sobre la necesidad de que las empresas mineras impulsaran la innovación. Esto era particularmente importante dado que, en ese momento, veíamos empresas que estaban demasiado enfocadas en la excelencia operativa, sin poner suficiente énfasis en incorporar tecnologías más transformadoras. Posteriormente, el enfoque en la innovación se centró en lo digital, lo que ahora ha sido ampliamente adoptado en la industria. Y en este último tiempo, nos hemos centrado menos en el lado tecnológico de esto, sino que más en cómo las empresas implementan ciertos factores habilitadores organizacionales –como cultura, capacidades y sistemas- para desbloquear realmente el valor de lo digital y la innovación.

-¿Cómo ha cambiado la pandemia por Covid-19 la forma en que se está desarrollando el sector minero? ¿Serán estos cambios permanentes?

Sobre el Covid-19, hemos visto su impacto de diferentes maneras. Uno de los impactos más inmediatos ha sido en la cadena de suministro. Al comienzo de la pandemia por Covid-19, vimos que las cadenas de suministro se interrumpieron cuando la entrega de repuestos y equipos críticos se pusieron en riesgo en varias capas de la cadena, a medida que las economías se iban cerrando y los proveedores tuvieron que detener sus operaciones. Esto hizo que muchas empresas evaluaran su base de suministro, no solo desde la perspectiva de los costos, sino que también desde la perspectiva del riesgo.

Otro impacto ha sido la aceleración de lo que podríamos llamar el futuro del trabajo. Hemos visto que cada vez más empresas aprovechan el trabajo remoto, especialmente para las funciones relacionadas a la oficina central. No vemos que esta tendencia disminuya, y creemos que aún existen espacios de oportunidad dentro de las operaciones que pueden aprovecharse.

-¿Cuáles serán las principales tendencias que influirán en el desarrollo del sector minero en el corto y mediano plazo?

El enfoque en ESG tendrá un gran impacto en los próximos años, particularmente con la descarbonización. Las empresas no solo deben establecer objetivos, sino también crear hojas de ruta claras sobre cómo cumplirán sus compromisos de cero emisiones netas, y también cumplir con su agenda ESG más amplia. Esto requerirá que las empresas incorporen los criterios ESG en la organización, en áreas como la asignación de capital y los modelos operativos.

Otro impacto será toda el área de riesgo. A nivel mundial, nos encontramos en un mundo de mayor riesgo geopolítico y, como señalamos en las tendencias, las empresas deberán navegar por algunos regímenes fiscales inciertos a nivel mundial junto con áreas como la ciberseguridad, y el impacto del cambio climático.

-¿Cuáles son los principales desafíos que considera que deberá enfrentar el sector minero para cumplir con los compromisos ESG?

Una de las áreas que destacamos en el informe es la necesidad de que las empresas creen hojas de ruta concretas a nivel de faena sobre cómo cumplirán, en particular, sus objetivos de cero emisiones netas. Si bien muchas empresas conocen algunas de las oportunidades inmediatas para cumplir con ellos, éstas enfrentan diferentes obstáculos financieros, lo que provoca un enfrentamiento al punto en el que alcanzar esos objetivos puede requerir asumir proyectos que no cumplen con los objetivos actuales de ROI. Del mismo modo, las empresas deberán no solo hablar sobre compromisos ESG más amplios, sino que también asignar capital a estos compromisos. Cuantificar el rendimiento de este gasto puede ser más difícil de justificar utilizando los marcos de asignación de capital actuales y, por lo tanto, es posible que las empresas deban revisar cómo asignan el capital.

-¿Cómo puede prepararse el sector para hacer frente a estas nuevas tendencias?

Siempre aconsejamos a las empresas que utilicen estas tendencias para poner a prueba sus propias estrategias corporativas y unidad de negocio. Es posible que no todas las tendencias sean aplicables a todas las empresas y todas las geografías, pero las tendencias son efectivas para crear el diálogo entre los equipos de gestión. Además, la forma en que siempre hemos estructurado las tendencias, es resaltar al final de cada una de ellas, qué acciones concretas se podrían tomar.

-¿Cómo evalúa la preparación de la industria minera en Chile para enfrentar estas nuevas tendencias?

Chile está en el corazón del suministro de minerales clave para la transición energética, con el cobre y litio, por lo que es una geografía que está presente a nivel mundial. La industria también es madura, con muchos actores locales a nivel mundial y de escala, por lo que no sorprende que muchas de estas tendencias que destacamos, se estén discutiendo activamente dentro de la industria minera chilena.

-Uno de los temas que actualmente se está discutiendo en Chile es la aplicación de un royalty para la industria minera. ¿Es esta una tendencia mundial en relación a los precios que han alcanzado los commodities? ¿Cómo recomiendan seguir esta discusión para que todos los actores se beneficien y también se cuide a la industria?

Una de las tendencias que identificamos este año fue la mayor incertidumbre en torno a los regímenes de impuestos y regalías en todo el mundo. Muchos gobiernos han salido de la crisis del Covid-19 más endeudados, y esto ha coincidido con el aumento de los precios de las materias primas. Lo importante aquí es que la industria minera es una industria cíclica y, por lo tanto, si la industria va a crear empleos y economías sostenibles, deben ser rentables a lo largo del ciclo y  estar en condiciones de reinvertir capital en el negocio, pero también garantizar que las comunidades se beneficien directamente de la actividad minera. La clave aquí es el equilibrio y el diálogo.