Michele Brülhart, directora ejecutiva de The Copper Mark: “Esperamos que de 3 a 5 años una parte importante de los productores de cobre participe en esta iniciativa”

The Copper Mark nació como una solución para que productores, compradores e inversores tuvieran un sistema confiable que demostrara la producción responsable de cobre. Este 25 de agosto  participaron en un seminario organizado conjuntamente por Cesco y Alta Ley para sumar a las compañías peruanas y chilenas de mediana minería a este proceso.

La necesidad del mercado de contar con un sistema completo y confiable para demostrar la producción responsable de cobre de las diferentes faenas fue lo que motivó a la Asociación Internacional del Cobre (ICA) en 2017 a desarrollar un mecanismo con los criterios necesarios para cumplir con este objetivo.

Es así como nació The Copper Mark, una entidad que ahora es independiente del ICA (desde diciembre de 2019), como una forma de contribuir al desarrollo sostenible en el tiempo a través de una evaluación periódica del desempeño de las minas de cobre. Basado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, este confiable sello de verificación de producción responsable de cobre se basa en información a nivel de faena, además de prácticas de gestión de riesgos e informes públicos. El desempeño es verificado regularmente por terceros independientes, utilizando el Proceso de Aseguramiento de The Copper Mark.

“Hay muchas empresas que implementan sistemas de gestión para la producción responsable, pero no ha habido una que sea comúnmente reconocida y aceptada por todos”, explica Michele Brulhart, directora ejecutiva de The Copper Mark. “Uno de los beneficios que brindamos es la posibilidad de comunicar sus buenas prácticas como empresa a todos los grupos de interés que requieran esta información, de manera que sea validada de forma independiente y tenga credibilidad”.

La ejecutiva explica que se trata de un programa voluntario abierto a todos los integrantes de la industria del cobre, que cuenta con el apoyo de la Bolsa de Metales de Londres, y que se presentó el 25 de agosto a medianos y pequeños productores de Perú y Chile. “Desde el inicio del proceso en abril de este año, cinco empresas han expresado su voluntad de dar este paso, a través de una carta de compromiso, y están siendo evaluadas por The Coper Mark. Esperamos que más empresas quieran unirse”, dice Brulhart.

Los pasos para alcanzar una producción responsable

The Copper Mark está diseñada como un proceso de mejora continua, donde las empresas firman una carta de compromiso manifestando su intención de ser evaluadas y revisar el cumplimiento de los criterios en el tiempo. Los postulantes deben enviar la documentación de los procesos en los que ya han sido evaluados, según 32 criterios de las áreas ambiental, social y de gobernanza evaluados por The Copper Mark. “Esa documentación existente se revisa para comprender si la empresa ya tiene certificaciones o garantías equivalentes. Uno de los principios de nuestro sistema es que la empresa ya puede contar con algunas certificaciones, y lo que hacemos es reconocer aquellas donde son equivalentes a nuestro criterio, reduciendo los tiempos y reconociendo lo que los participantes han hecho hasta ahora”.

Brulhart explica que las faenas participantes tienen un año para preparar y someterse a la evaluación, pero con el sistema de equivalencia puede ser mucho más rápido. Una vez que la faena ha sido evaluada de forma independiente y “cumple” o “cumple parcialmente” los 32 Criterios, es elegible para llevar la marca de The Copper Mark. Después, la empresa tiene hasta 12 meses para abordar cualquier brecha entre su desempeño y los requisitos. Posteriormente, y cada 3 años, se realiza una nueva evaluación de los criterios para verificar el cumplimiento.

“Los criterios que aplicamos son la Evaluación de Disponibilidad de Riesgos, creada por la Iniciativa de Minerales Responsables (RMI). Están diseñados para cualquier tipo formal de faena”, dice Brulhart. “Para una faena grande con sistemas de administración más sofisticados, será más simple y no necesitará dos años para cumplir con los requisitos. Pero para los productores más pequeños, este puede ser un camino para seguir mejorando. Es por eso que comenzamos con el proceso de autoevaluación, donde puedes ver dónde te encuentras en el camino y en qué áreas tenemos que trabajar para reducir las brechas. Está diseñado para hacerlo de manera eficiente en empresas que quieran mejorar sus prácticas”.

Mejorar la industria en su conjunto

El objetivo es ambicioso pero alcanzable. Mejorar la industria en su conjunto, donde la gran mayoría de productores inician este proceso. “Esperamos que de 3 a 5 años una parte importante de los productores de cobre participe en esta iniciativa. Empezamos por los miembros del ICA, porque son los fundadores del concepto, y se espera que sean los primeros en adoptar los criterios, pero también queremos llegar a los pequeños y medianos productores que no son miembros”.

“Una de las diferencias que tenemos con otros sistemas similares es que no queremos simplemente distinguir las empresas con mejor desempeño”, dice la ejecutiva y agrega que “nuestra visión es mejorar la industria en su conjunto, por lo que es importante tener eventos como el seminario el 25 de agosto, para intentar llegar a todo el espectro de productores”.

Sin embargo, Brulhart señala que será difícil ingresar a mercados como Asia, donde hay menos presión por parte de los clientes en el mercado local para tener una producción responsable, por lo que están trabajando en una estrategia para poder trasmitir que se trata de un preocupación tanto de clientes como de inversores.

Respecto al impacto del Covid-19 en el sector, Brulhart explica que la pandemia ha demostrado la importancia de tener prácticas responsables no solo limitadas al desempeño ambiental, sino también al desempeño en el lugar de trabajo, con trabajadores propios y contratistas, y cómo se puede garantizar que la faena cuente con un sistema sólido para responder a cualquier emergencia.

La ejecutiva dice que, si bien la producción responsable de cobre aún no es un tema central en la agenda mediática y del mercado en general, pronto lo será. “Esto es bueno porque nos da tiempo para desarrollar The Copper Mark, pero es también un desafío en términos de explicar a las empresas que esto será un requisito. Quizás no hoy, pero sí en un futuro próximo”, concluye.